Hola mi nombre es Jorge, pero muchos me conoces como
RISITAS. Quizá me hayas visto en alguna fiesta o reunión donde me contrataron.
Les hablaré de mi
verdadera historia. Mi trabajo como payaso no cubre todos mis gastos, pues como
sabrán tengo una familia numerosa conformada por mi señora esposa, mis 5 hijos
y mi padre, que es un anciano de 98 años.
Quizá al verme puedan notar una risa o alguna carcajada, pero
en realidad es una máscara. Las sonrisas las fínjo para no hacer notar a mis
compañeros y amigos que no estoy feliz.
Se abre el telón y cambio mi apariencia psicológica, mi misión
es hacer reír hasta el más serio, cuento chistes y hago ridiculeces.
El objetivo de mi trabajo es que ustedes sean felices, pero
a nadie le importa como me sienta yo. Siento el mundo caer, mi economía está por
los suelos, a lo mucho alcanza para que mi familia coma, pasos desvelos tras
una nariz roja buscando sacarte una sonrisa e incluso subo a los buses tratando
de conseguir algún otro ingreso económico, pero no sirve de mucho. En el bus hago lo
mismo que en un show infantil, la diferencia es que aquí no me pagan por hora. Ahí me
pagan si quieren o no y muchas veces no quieren.
El ser un payaso no es lindo. Es ocultar nuestra verdadera
realidad, es fingir estar bien cuando de verdad no lo estamos.
Todas los fines de semana me sale alguna chamba, el precio
que propongo es de 60 soles la hora, solo me contratan por una hora, pero si
contamos el gasto por pasaje, se va el 50% de lo que gáno.
A pesar de todo esto sigo adelante, sigo adelante porque
tengo una familia que depende de mí, sigo adelante porque mi misión es hacerte reír,
sigo adelante porque de esto vivo, sigo adelante simplemente por vivir.
Popular
Tags
Videos
0 opiniones:
Publicar un comentario